Diario 

4 de Septiembre de 2026




Más de 4 años sin visitar este Blogspot. 
Entiendo, ademas, que tampoco nadie de los que siguen (seguían) esta cuenta lo leen.

Me he decidido a retomar la escritura justo en un momento que creo que es un poco bisagra. Como lo fue el COVD, o más bien, como pensaba yo que iba a ser el COVID. 2020 fue un año que realmente pensé que iba a ser una antes y un después, y en realidad fue un antes y un volver a hacer lo mismo pero más rápido, más agresivo y más sin pensar. 

Vuelvo a sentir que estamos en un momento parecido. Que quizás va a ser más largo, o más difícil de entender como punto de inflexión, pero quiero escribirlo para pensar sobre ello. Cuando leo algunos textos míos escritos hace 10 o 12 años me sorprende lo ingenuo que era. Sigo siendo bastante ingenuo, pero ahora mismo tenemos alrededor tantas cosas de las que asustarnos, que mi ingenuidad se ve un poco oscurecida por el pesimismo.

Estoy hablando de 2026, pleno auge de la IA, donde las redes sociales se han distorsionado de tal modo que ya solo sirven para intervenir democracias. Hablando de democracias, EE.UU. está gobernado por un personaje que cada día da un titular más ridiculo que el anterior, hace unos meses invadió Venezuela, mientras sigue amenazando a Dinamarca y la UE con Groenlandia, se reúne con Putin y con Kim Jong-un, y lanza mensajes de apoyo a Marruecos frente a la crisis con España. Sí, estoy en ese momento de la crisis de Ceuta, bajo mi punto de vista, el evento que va a hacer que la izquierda pierda las elecciones el año que viene (hasta ahora, seguía teniendo esperanza). La mala gestión del problema politico/humanitario de Ceuta ha hecho que hasta dentro de la UE se vean las costuras y que aquí "el que no corre vuela"; España vs resto de UE (capitaneados por Meloni). Muy triste todo el panorama, mientras sigue la guerra en Ucrania, la guerra de Iran, la catástrofe de Palestina (esto sí que nos va a pasar factura como sociedad y nadie va a entenderlo en el futuro) y un sinfín de catástrofes naturales que coinciden a la vez (terremoto de Venezuela, terremoto de Colombia, Inundaciones en Nepal...). De verdad que parece que todo se va al garete.

Quiero extenderme un poco más en un tema que me preocupa y que también me interesa comprobar cómo se va a ver en el futuro. Llevamos años escuchando hablar de que el fascismo (con esa palabra) está llamando a la puerta. En EE.UU. creo que está claro que hay un presidente que no respeta ni las democracias extranjeras ni a su propia población. Se ve cada día en cómo amenaza a sus colegas, como expulsa a periodistas, o como despacha a contrincantes politicos. Es una vergüenza que nadie antes se atrevió a protagonizar. Mira que Bush era un presidente mediocre, pero nunca cruzó tantas líneas rojas que se le han permitido a Trump. Pero es que en Argentina está ocurriendo parecido; en Colombia, cuarto y mitad. Y en Europa estamos a punto de ver esa transformación.

Orban fue el primer presidente abiertamente fascista que dirigió en Europa un país: Hungría. Recordemos que prohibió la marcha del Orgullo en su país. Ya no gobierna. Meloni ganó en Italia y su discurso se ha relajado bastante. En Alemania Afd está cogiendo fuerza justo en el momento en el que su canciller esta en mínimos históricos de popularidad. En Francia Le Pen probablemente vaya a ser la fuerza más votada. Y aquí en España... pues probablemente tengamos a Abascal de vicepresidente y a Feijoo haciendo el inútil. Me deprime pensarlo.

Y todo esto lo digo pensando en la cantidad de derechos adquiridos que se van a perder porque ya en los últimos años han entrado en el debate cuando se creían superados. Por ejemplo, el aborto. O los derechos de la comunidad LGTBIQ+. Lo que escuchamos y leímos hace un par de años alrededor de la Ley Trans era desolador y cero empatíco. Y creo que el mayor desastre que se viene y foco principal de estos fascísmos es el tema de la inmigración. Y cuando digo inmigración me refiero a los negros. Obviamente nadie tiene problema con los inmigrantes blancos, rubios y ricos que invaden Baleares, Barcelona y Málaga (y que han provocado que comprarse un piso en España sea imposible). Me refiero a los inmigrantes que vienen jugándose la vida porque en sus países no tienen qué comer.

Es desolador. Me produce mucha tristeza y me da mucho miedo lo que pueda venir. Soy nacido fuera de España. Mis padres emigraron de España cuando "en sus países no tenían qué comer". Guardan un fantástico recuerdo del país que les acogió. Y sin embargo, hablas con ellos de la situación actual y repiten los mismos dogmas que los programas de Antena 3 y Telecinco repiten incesantemente cada mañana. 

Da miedo ver cómo se habla de los inmigrantes. Hace unas semanas un Diputado de Vox dijo abiertamente "que había que salir a cazar inmigrantes". Es alucinante. Son personas. "Cazar personas". Muchos de los que han entrado y siguen en Ceuta son niños. "Cazar niños". Es que no sé qué decir, trato de argumentar y de buscar las palabras si alguna vez alguien cercano me dijera eso, y no sé qué decir. 

El gobierno de coalición de Pedro Sánchez está su las últimas. Entre los casos de corrupción, los juicios mediáticos (como el de su hermano y su esposa), el bloqueo de Junts, el odio visceral a la figura de Pedro Sánchez, la Dana, el accidente de Adamuz, y ahora Ceuta, una crisis muy mal llevada, o no llevada, una gran cagada, en mi opinion, a pocos meses de elecciones. Lo que se viene a partir de 2027 va a ser oscurisimo. PP y Vox obviamente se van a alinear con Trump, y por tanto, con Israel. Será otra victoria más para Trump. Se ha especulado mucho si la crisis de Ceuta no está provocada por EE.UU. en connivencia de Marruecos. No sé qué proyecto nos espera en España a nivel derechos de la clase trabajadora. A excepción del derecho a una casa (asignatura super pendiente de este gobierno), en los últimos años se han avanzado en derechos y beneficios para las clases trabajadoras, los empleados públicos y los pensionistas. Qué decir tiene qué cambiará de los derechos de la mujer (¿Aborto?), los gays, y la memoria democrática en España. Da miedo solo pensarlo. 

Acabo de un dato de lo importante que es ir hablando de cosas locas para llegado el momento implantarlas sin que ya sean una novedad. Desde hace meses hay en redes sociales una serie de influencers, mujeres, que muestran lo beneficioso que era la vida para ellas en el pasado. Se las llama Tradwives, y en España la más famosa es RoRo. Estas mujeres, capitaneadas por Erika Kirk, están ya hablando de que quizás las mujeres no deberían votar, y debería haber un voto familiar. Es obviamente una locura, pero quiero saber qué opino y qué opinamos de esto en dos o tres años.

Ánimo.









Diario de viaje I: Creta (o Carta a mi abuelo)

9 de Agosto de 2022




Introducción

Cuando viajo, sobre todo cuando viajo al extranjero, a veces pienso en mi familia o en algunos amigos, en cómo disfrutarían de lo que estoy viendo: recuerdo por ejemplo que mi padre hubiese alucinado si hubiera visto las cataratas de Iguazú; o que mi madre o mi hermana mayor disfrutarían regateando en Marrakech. 

Cuando vuelvo de esos viajes, paso un par de días hablando con estos y aquellos sobre la comida, la gente, los paisajes y los monumentos. Sin embargo, al que me encantaría poder contarle en detalle cómo ha sido mi viaje es a la persona más curiosa que he conocido: mi abuelo Paco. Mi abuelo era muy inteligente, sabía de mucho, y más si se piensa que era un hombre sin estudios. Sabía mucho, y a la vez preguntaba mucho. Me gusta mucho la gente que no tiene miedo a preguntar. Preguntaba mucho para seguir sabiendo y comprobar si sus ideas preconcebidas (que las tenía) eran ciertas o no. Por eso cuando su nieto volvía de viaje de donde fuera, de Japón o de Granada, se sentaba a escucharme y me hacía muchas preguntas. 

Ya no puedo contarle mis historias a mi abuelo, pues murió hace unos años de la forma más estúpida de la historia (comiendo garbanzos), pero he decidido usar este diario para seguir contándole mis viajes.

Carta a mi abuelo: Diario de viaje I Creta

Tú, que eres tan proEuropa, que has vivido tantos años en Alemania y la admiras tanto, lo primero que te hubieras preguntado al llegar a Grecia es si aquello era Europa. Y es que hay veces que lo dudas, pero supongo que lo dudas también en algunas partes de España, de Portugal, de Italia o seguramente de Alemania. Al llegar al aeropuerto de Atenas, cogimos un taxi que resultó ser un Uber que estaba esperando a otra persona. Yo insistí en decirle nuestro destino, pero el conductor (que no hablaba inglés) parecía saberlo ya (claro). Terminamos yendo a 40km/h en una autovía, el conductor escribiendo en un papel mientras conducía y yo hablando con una persona a la que trataba de explicar "who are you and why are you in this car". Con el paso de los días nos toparíamos con algún otro taxista borracho, sin cinturón y que fumaba, pero nada comparable con cómo conducían los cretenses en la isla.

Al llegar al aeropuerto de Chania, en Creta, una furgoneta nos vino a buscar para llevarnos al Rent a car. Al salir del parking, nuestro espejo retrovisor golpeó en el codo a un hombre que había en el parking. Nuestro conductor y el hombre se miraron, se saludaron con la mano y seguimos. Nosotros flipamos un poco y nos asustamos: pero esta parsimonia, tanto para conducir como para no enfadarse nos podía haber servido de augurio de los próximos días.

En Creta, para empezar, si condujeses por allí, lo primero que tienes que saber es que las carreteras de 2 carriles (uno de ida y otro de vuelta) tienen en realidad 4 carriles. O sea, en realidad tienen un arcén, sucio, con maleza, que se usa como segundo carril. O como primero. Es decir, tú vas por el carril normal, y si viene alguien detrás tuyo a más velocidad, tu obligación es moverte al arcén y favorecer su adelantamiento. Obviamente vimos una cantidad de situaciones locas que no sé cómo estoy aquí vivo contándotelo. 

Las carreteras de Creta están llenas de pequeñas casitas de muy variadas y creativas arquitecturas a lo largo de los arcenes (esos mismos por los que se conduce). En un principio dijimos de broma que eran radares: todos solían tener un agujero en la puerta donde podías colocar la cámara. Pero pronto descubrimos que eran mini altares, llamados kandylakia, homenajes a fallecidos en accidente de tráfico o simplemente formas de respeto para accidentados que salieron con vida. Las carreteras de Creta están llenas.



En esencia, Creta es un trozo de tierra rodeado de mar que no se diferencia mucho de los otros trozos de tierra que están alrededor del Mediterráneo. Son gente que viven a un ritmo más lento y también más despreocupado y feliz. Creo que una cosa lleva a la otra, lentitud, despreocupación y felicidad. Yo, abuelo, cada vez ando más lento, me preocupan menos cosas con la intención de ser más feliz. El otro día vi un Tiktok que para que tú me entiendas es un video que se ve en el móvil donde un tipo latinoamericano que estaba en España decía a sus compatriotas que si querían hacer dinero no vinieran a España. En un primer momento pensé que era una de esas típicas personas, comunes en Latinoamérica pero también en España, grandes emprendedores que buscan rentabilizar cada minuto de su vida, que lanzaría el mensaje (sabido por todos) de si quieres hacer dinero vete a EE.UU. no a Europa. Pero lo que decía en realidad, en un video llamado El sueño español, era que la mentalidad española es menos ambiciosa que la estadounidense, y que eso estaba bien, porque al final el consumismo y el poseer cosas nos hace olvidarnos de lo realmente importante, y él, un venezolano que veraneaba con su familia en Tarifa, captaba desde su móvil a las familias gaditanas o del resto de España volviendo a las 9 de la tarde a sus casas tras pasar todo el día sin hacer nada en la playa compartiendo esa procrastinación con sus seres queridos. Ese es el sueño español, decía, trabajar 11 meses al año para estar 1 sin hacer absolutamente nada. Quizás ese sea en general el sueño mediterráneo, me da la sensación.

En Creta hemos querido huir de la capital e ir a la segunda ciudad más importante, Chania o La Canea. Como no teníamos muchos referentes de Creta ni mucha gente conocida que hubiese estado en la isla, tiramos de una lista encontrada en Internet de las 25 cosas que ver en Creta. 


Aunque en el mapa las 25 cosas que ver están bastante repartidas, cuando nos pusimos a verlas nos dimos cuenta de que no queríamos perdernos la laguna de Balos y que los pueblos del Oeste (Chania y Rethymnon) parecían más tranquilos y agradables que la capital. Además, Chania tiene aeropuerto desde Atenas. Así que allí que caímos. Encontramos un hotel bastante bueno, con piscina y cerca del mar, y nada más llegar, al atardecer, nos fuimos a cenar allí mismo, al primer restaurante que encontramos, y que irremediablemente a mí me hizo acordarme de Jesse y Celine en Before Midnight, mi parte preferida de la trilogía. En realidad, viendo ahora donde están sentados ellos, no se parece mucho a nuestro restaurante, pero en aquel momento me sentí así. 




El restaurante se llamaba Athivoli Mesogeiaki Kouzina, y aparte de que nos trataron muy bien, comimos superbien y descubrimos los dakos, que también comimos en otros restaurantes y nos pareció muy rico: una tostada de pan de cebada típico de la isla, con queso feta, alcaparras y tomate. 

Cenamos allí dos noches, muy cómodos y muy tarde. Es algo también que me sorprendió porque tras el viaje que hice al sur de Italia y años después a la costa Vicentina de Portugal, empecé a creerme que los españoles (y no los latinos o los mediterráneos) éramos los únicos que comíamos o cenábamos tarde. Dice Atenas.net: en general el horario de comida de Grecia es similar al de España, de 13.30 a 16.00 comen y de 21.30 a 23.00 cenan. 

Los días que pasamos en Creta los dedicamos a ir a playas. Y empezamos por Balos Beach, que para algo habíamos ido a Creta. Se tarda una hora en ir a Balos desde la Canea. Primero por una carretera normal, luego por un camino literalmente de cabras. Tienes que pagar una entrada, no sé si era de 2 euros. Y luego, cuando dejas el coche, tienes un camino andando, otra media hora. Aún así, merece totalmente la pena.


Para que tú me entiendas, Galos Beach se compone de una isla unida a la isla de Creta por una lengua de arena finísima. Para llegar a la isla pequeña no tienes por qué ir por la lengua de arena, también puedes ir "caminando" por el mar, porque cuenta con dos lagunas poco profundas donde el agua es ¿blanca?. Es un paraíso. Mira esta foto que saqué estando allí.



A la playa se podía llegar en coche o en barco. Si llegabas en coche, lo dejabas a un km o algo más de la playa. Sin embargo, el camino hasta ella era acuciante, cruzando una montaña y tenías estas vistas. Esta otra foto es desde la isla, viendo la montaña por la que llegábamos, que tenía forma del elefante de El Principito. Fíjate en el color del agua.



Porque esa es otra, yo pensaba que Creta no iba a ser montañosa, pero era MUY montañosa. 

Pues allí pasamos todo el día, entre baño y baño. La gente estaba concentrada en la lengua de area, que estaba llena de tumbonas. Muy poca gente estaba tumbada en la arena como nosotros. Creo que debe ser algo cultural. Pocas veces vas tú en España a unas tumbonas, a no ser que la playa sea de piedras o que estés comiendo en un beach club. Allí la inmensa mayoría de la gente estaba en las tumbonas. Eso sí, tuvimos que llevar sombrilla. Sin eso sí que no aguantas allí.

El siguiente día no queríamos ir a una playa lejos, así que no madrugamos en exceso. Y yo aproveché para salir a correr por La Canea. Es algo que me encanta hacer, salir a correr en un sitio de playa. Me fui al esta (ya que al oeste estaba la ciudad) y llegué a tener una cuestas impresionantes de toda la bahía. 

Esa mañana nos fuimos a Stavros beach,  más cercana, más urbana, pero muy bonita también. Es la playa donde se rodó la película Zorbas. Ya que estábamos en una playa urbana reservamos para comer en Almyriki Restaurant, un restaurante a pie de playa que nos encantó. No sé si tú comes mucho pescado, nunca te veo, pero allí te llevaban a ver el pescado a un congelador para mostrártelo antes de pedirlo. Un sitio muy bonito.

Por la tarde yo me aventuré a subir una montaña que había donde había una cueva. No fue fácil subir, pero tenías unas vistas increíbles de toda la zona, mira:



Más tarde volvimos al hotel, y esa noche nos aventuramos a ir al centro de Chania. No éramos muy conscientes de lo que nos íbamos a encontrar: la verdad, el sitio en el que estábamos nosotros estaba super tranquilo y relajante, al lado del mar, pero queríamos ver la parte famosa de Chania, su puerto veneciano, y aunque es precioso, fue un poco decepcionante. Tú has estado en Benidorm. Pues esto era un poco Benidorm, llenísimo de gente y gente muy hortera. 



A la mañana siguiente volvimos a madrugar para ir a otra plaza de las famosas, al suroeste de la isla, ahora y media de Chania: la Playa Elafonisi o la playa rosa. Al llegar asusta un poco. Hay un parking enorme de arena que me recordó a los mercadillos a los que iba de crío en Portugal. Un absoluto caos de coches aparcados en montañas de arena, sin vigilancia, autobuses, caravanas, coches, gente andando con hinchables. Como nos habían dicho que no había nada decente para comer en la playa, aprovechamos para reservar en un restaurante a la entrada de esta (Elefonisi Resort by Jalomirakis Family). 

Al intentar llegar a la playa nos entró un poco de bajona. Aquello (y no Chania) sí que era Benidorm. O peor. Una multitud de gente en tumbonas de plástico que no dejaban un pasillo por el que caminar, metidos literalmente en el agua. Un caos peor aún que el que nos encontramos en la lengua de arena de Galos. Nos horrorizó, así que intentamos huir de allí. Comenzamos a caminar y a caminar, y según caminabas había menos gente. Hubo un momento en el que si querías continuar tenías que atravesar el mar. Veías hileras de gente por las zonas donde menos cubría. Así que los seguimos. Y llegamos a una segunda playa, en la isla llamada Elefonisi, que no tenía nada que ver. 



Hacía viendo. Y el agua era totalmente transparente, por momentos azul turquesa, en otros momentos blanca (no transparente, blanca). Si te fijabas, en la orilla, la arena se convertía en rosa. Precioso, y al igual que nos pasó con Baros, sin apenas gente. Íbamos a disfrutar la mañana y ya nos preocuparíamos del gentío a la vuelta. 

Yo en un momento dado me fui a recorrer la isla. Me llegué al punto más al oeste que pude con la intención de volver por el lado norte de la isla. Hacía calor y la arena ardía. Cuanto más te alejabas, menos gente había, te encontrabas con calas totalmente desiertas (de hecho nosotros estuvimos en una durante toda la mañana). Al llegar al final de la isla, eso sí, era imposible volver por el norte, porque estaba cubierto de piedras escarpadas. Así que volví por mis pasos.

Por la tarde, tras comer, nos volvimos a Chania. Descansamos y nos preparamos para ir al centro de nuevo, esta vez a comer a un restaurante que habíamos reservado la noche anterior. Mones restaurant. Alucinante. Estaba en un antiguo monasterio, con habitaciones al aire libre, con un gusto increíble.


 

El día siguiente sería nuestro último día en Creta. E iba a ser un poco road trip: de madrugada cogíamos el vuelo de vuelta desde Heraclion, a más de 2 horas de Chania. Así que decidimos pasar la mañana en la carretera, viendo el norte de la isla, y la tarde en Heraclion, viendo la ciudad y Cnossos.

De camino a Heraclion paramos a comer temprano en Rétino, un pueblo muy por el estilo de Chania, con un puerto muy bonito y callejuelas en las que perderse. Tras un par de horas allí fuimos hacia Heraclion, con la intención de ir al aeropuerto, que leíamos en algún lado que era el peor aeropuerto del mundo, dejar el coche y las maletas, coger un taxi hasta Cnossos, de ahí otro a Heraklion, y ya de noche, volver al aeropuerto. Y así hicimos.

Efectivamente el aeropuerto de Heraklion daba miedo. Viejo, sucio, ruidoso, con tráfico por todos lados. No sabíamos cómo movernos, nos adelantó un grupo de gente en silla de ruedas, a la vez que los taxistas frenaban y pitaban, aquello parecía una película de Lesley Nielsen. Huimos de allí y nos fuimos a Cnossos. 

Yo tenía un recuerdo muy vivo de estudiar Cnossos en el instituto, en historia del arte, con mi profesora Antonia. Pero luego estando allí he de decir que me decepcionó bastante. No había mucho que ver, lo mejor conservado era el altillo con columnas rojas que se ve siempre es los libros de historia. El resto estaba mal restaurado o simplemente mal conservado. Pocos carteles explicativos, que no te ayudaban a hacerte a la idea lo que debió ser aquello.




De allí nos fuimos a Heraklion, que ya desde España habíamos leído que era una ciudad bastante normal. Y efectivamente, no nos gustó mucho, pasaríamos en ella unas horas hasta tener que coger el vuelo a las 4 de la mañana. Dimos una vuelta, nos acercamos a una fortaleza al lado del mar, y allí estuvimos un buen rato charlando porque veíamos que no podíamos sacarle más jugo a la ciudad. Cenamos, cogimos un taxi (con un taxista medio borracho que fumaba), y de allí a volar a España



En resumen, conocía solo Atenas de Grecia, y poder conocer durante casi una semana Creta me ha reforzado mi idea de que Grecia es preciosa y de que no hay nada en el mundo como el Mediterráneo, su gente, comida, playas y  sitios para ver. Grecia, en particular, me resulta totalmente conocido pero a la vez de otra época, de siglos pasados, pero también de hace 3 décadas, cuando era crío y vivía con naturalidad y sin estrés esos veranos infinitos y despreocupados. 











Nuevos (y algunos viejos) lugares que me gustaría conocer pronto

4 de Julio de 2022




En los últimos años había intentado entrar a este blog y me fallaban las claves así que fui incapaz de redactar mis propósitos viajeros. En estos 6 años he viajado algo (Marruecos, Atenas, Nueva York...), he parado en seco de viajar como consecuencia de la pandemia, y ahora, en 2022, vuelvo a pensar en organizar viajes. 

1. Creta (Probabilidad de conocerlo pronto: alta)
Este verano, tras el padrón del covid, vuelvo a viajar al extranjero... sin salir del Mediterráneo. En agosto pasaré una semana en el oeste de la isla de Creta, en particular en la población llamaba La Chania. Aprovecharé para ver también el palacio de Cnosos y volver a Atenas. 


2. Sevilla (Probabilidad de conocerlo pronto: alta)
Voy a Sevilla esta verano a teletrabajar varios días antes de irme a Cádiz. Voy solo con la intención de dedicar las tardes a ver los must de Sevilla, una ciudad en la que he estado un par de veces pero que prácticamente no conozco. 



3. Israel + Jordania + Dead Sea (Probabilidad de conocerlo pronto: media)
Petra es uno de esos lugares que hay que veces al menos una vez en la vida (como Pachu Pichu o Ankor Wat). Me gustaría verlo a la vez que Israel, un país que me provoca rechazo a la vez que muchísimo interés. Y entre medios, poder ver el Mar Muerto.





4. Egipto (Probabilidad de conocerlo pronto: baja)
Egipto es quizás el lugar (junto con Cuba) que más ganas tengo de conocer. Llevo años esperando a ver si la situación de seguridad mejorar, pero a la vez conozco a gente que lo visita "sin problemas". A día de hoy, el Ministerio de Exteriores desaconseja viajar a Egipto excepto a las zonas turísticas. Aparte, ya no hay restricciones por Covid. 




5. Cuba (Probabilidad de conocerlo pronto: baja)
Siempre está en mi lista. Cuba en general y La Habana en particular son el destino al que más me gustaría viajar del mundo, y cada vez se me hace más difícil, por fechas, por compañía...






Nuevos (y algunos viejos) lugares que me gustaría conocer pronto
19 de diciembre de 2016



1. Camboya (Probabilidad de conocerlo pronto: alta)
Hace 3 años visite Vietnam y me gustó mucho su comida, la sencillez de la gente y sus paisajes. En unos meses visito a su vecino Camboya. Sólo pasaré unos días allí, lo necesario para ver en profundidad Angkor Wat, la considerada mayor estructura religiosa jamás construida. 



2. Tailandia (Probabilidad de conocerlo pronto: alta) Ya que estoy en el Sureste Asiático, haré una paradita también para conocer Phuket y Bangkok. Tengo inmensas ganas de conocer ambas desde que vi dos películas, La Playa (Phi Phi Islands) y Only God forgives (Bangkok).


3. Camino de Santiago (Probabilidad de conocerlo pronto: Alta) Este verano improvisé un plan y comencé a hacer el Camino del Norte y recorrí 150 km correspondientes al País Vasco. Este año espero continuar recorriendo la parte de Cantabria. Toda una experiencia que me enseñó mucho.



4. Cuba (Probabilidad de conocerlo pronto: media) Antes de que muriera Fidel Castro, su hermano Raúl hizo un gran acercamiento a EE.UU. Vuelve a haber Embajada de ambos países en el contrario y poco a poco es inevitable que el país se abra y se convierta en una isla más del Caribe. Pero aún hoy sigue siendo un reducto “anticapitalista” con muchos pros y también con inmensidad de contras que me apetece descubrir antes de que se convierta en un parque de atracciones.



5. Milán (Probabilidad de conocerlo pronto: media) Está a 1500 km y no he encontrado un hueco en los últimos años para ir. Y eso que allí tengo amigos, que es Italia (con lo que eso supone) y que conozco el resto de Italia casi como mi segundo país. Este año ¡tengo que ir a Milan!



6. Islandia (Probabilidad de conocerlo pronto: baja) Varios amigos han estado en Islandia en los últimos años y vienen de allí contando maravillas. También que es insólitamente caro. Pero creo que escucharles hablar de su naturaleza y su magia me pueden animar a hacer un pequeño esfuerzo.


7 Y… Sigo acordándome de China y de Australia. De Mediterráneo, sea donde sea. Bolivia y Brasil. Y Marruecos. Y como nuevos destinos pienso en Birmania, Tibet, 
Nuevos (y viejos) lugares que me gustaría conocer pronto 
10 de diciembre de 2015


Cuarto año consecutivo que hago mi listado de sitio que me gustaría conocer. Del del año pasado solo cumplí 1 de 10, Costa Este de EE.UU. así que a ver si en esta ocasión atino y poco más y, sobre todo, viajo más. (*Fotos de http://www.gettyimages.es/)

1. Milán (Probabilidad de conocerlo pronto: Alta)
Ya el año pasado era uno de mis propósitos, espero que este 2016 me traiga una visita a Milán. Sería volver a Italia, que me encanta, y conocer una de sus ciudades más importantes. Yo creo que de este año no pasa... Y si no, ¿para qué estoy aprendiendo italiano?




2. Girona y la Costa Brava (Probabilidad de conocerlo pronto: alta)
Hace años estuve en varias playas de la Costa Brava y me parecieron increíbles. Y desde hace tiempo tengo ganas inmensas de conocer Girona capital. Creo que este año puede ser una buena opción veranear en los alrededores del Golfo de Roses. 



3. Más Mediterráneo (Probabilidad de conocerlo pronto: media)
Porque los veranos son para ir al Mediterráneo, y a mí me queda aún por conocer mcuho. Islas aparte, me gustaría conocer el Mediterráneo que comprende Montenegro y Albania, que se deben parecer mucho a Croacia. Y como soñar es gratis, uno Grecia al pack!



4. China (Probabilidad de conocerlo pronto: Media)
Este año aún no sé qué haré en Semana Santa (que es cuando suelo hacer un viaje más exótico) y si haré algo. Da la casualidad de que el destino me ha vuelto a poner China en el camino, Shangai para ser más exacto. Siempre he dicho que me encantaría contar con tiempo para poder hacer un pequeño recorrido por China y conocer a su gente y su cultura. Shangai podía ser un buen punto de partida. 



5. Marruecos (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
Lo más cerca que he estado de Marruecos ha sido... ¿las inmediaciones de la catedral de Granada? No puede ser. Aunque sea un fin de semana tengo que conocer alguna ciudad marroquí. 



6. Cuba (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
Cuba es mi eterno nominado. Sé que soy muy poco original, pero es que me encantaría conocer Cuba y La Habana en particular. Y no lo veo yo muy claro de cumplir durante 2016. 




7. Latinoamérica (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
A casi cualquier sitio de Latinoamérica me iría con los ojos cerrados. Otros años ya he hablado de muchos países que me gustaría visitar, este año le dedico mi último (y prácticamente irrealizable) viaje a México. 



He aparcado ya la idea de ir a Australia, que estaba siempre presente en mis anteriores listas. También veo complicado que viaje a Brasil, otro de mis siempre mencionables. Y, tras varios comentarios de gente cercana, se me han bajado las expectativas con respecto a los países del norte, Noruega, Suecia, etc... Islandia es otro mundo.
(Nuevos) Lugares nuevos que me gustaría conocer pronto (en forma de listado, que parece que en Navidad no se lee nada que no esté con cierta jerarquía)
30 de diciembre de 2015


Por tercer año me dispongo a elaborar mi listado de destinos que quiero visitar en 2015.  En 2012 (http://elultimohabitantedelplaneta.blogspot.com.es/2011/12/lugares-que-me-gustaria-conocer-pronto.html) cumplí con 2 (Chicago y Ámsterdam) de los 7 propuestos. Este año (http://elultimohabitantedelplaneta.blogspot.com.es/2014/01/nuevoslugares-que-me-gustaria-conocer.htmlotros 2 (Perú y Eslovenia) y a punto estoy de conocer otro propuesto. Así que, aquí está de nuevo mi lista de propósitos viajeros, donde vuelvo a incluir, una vez más, Australia.

1. Costa Este de EE.UU. (Probabilidad de conocerlo pronto: Altísima)
En marzo me voy un par de semanas a recorrerme la costa Este de un país que me encanta, Estados Unidos. Obviamente no será ni la mitad de exótico que mis últimos viajes de semana santa (Perú, Vietnam...) pero no puedo tener más ganas de conocer (por fin) Boston, de volver a ver NY 2 años después, y de visitar Washington. Como extra, las cataratas del Niágara, Philadelphia, y lo que nos encontremos por el camino. (Foto: http://www.pinterest.com/pin/7459155603170276/)


2. Cuba (Probabilidad de conocerlo pronto: Media)
Porque tiene que ser un sitio espectacular, con gente, comida, música y lugares mágicos que no se encuentran en otro lugar del planeta. Me da pena que finalmente Cuba y La Habana en particular se convierta en mi viaje de verano. Me hubiese encantado ir allí fuera de temporada y poder descubrirlo de otro modo. Aún así, es uno de los destinos que más ganas tengo de recorrer. Y 2015 parece el año perfecto. (Foto: http://www.pinterest.com/pin/377950593703431491/)


3. Norte de Italia (Probabilidad de conocerlo pronto: Media)
Italia es mi país favorito. Más, incluso, que España. Es el país, después de España, que mejor conozco. Me encanta su comida. Su arte. Su gente. Y sin embargo, nunca he estado en el norte de Italia, en ciudades tan importantes como Milan, Turin, Venecia, ¡¡¡Venecia!!! He estado en el último pueblo de Puglia y no conozco Venecia. Por esto, y también por Dolomitas y Como, me encantaría volver a mi cita anual con Italia. (En la foto, Verona: http://www.pinterest.com/pin/490118371918167286/)


4. Girona (Probabilidad de conocerlo pronto: Media)
Voy a poner algún destino cercano que tengo ganas de conocer y que veo más realizable que otros. Ese es Girona, donde estuve hace años escasas 12 horas (viendo los alrededores de Rosas) y donde quiero volver para conocer, sobre todo, la ciudad de Girona pero también algo de su increíble costa y visitar muchos de los ejemplos de románico que estudié cuando estaba en el instituto. Muchas ganas de Girona! (Foto: http://www.pinterest.com/pin/332492384963564321/)



5. Australia (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
Venga, va, un año más no me resisto a poner a Australia como destino para 2015. Mucho tiene que llover para que pueda ir, aunque no será por ganas. Como los otros dos años, quiero conocer Australia por un sinfín de cosas: por Sidney, por la barrera de coral, por Buscando a Nemo, por las playas, por irme tan, tan, tan lejos... Ay, qué ganas... (Foto: http://www.pinterest.com/pin/234750199302460288/)


6. Norte de Europa (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
Así, en general, por no concretar, me encantaría conocer algo del norte de nuestro continente. En este tema no tengo mucho criterio, me da un poco igual ver los fiordos que pasear por Copenhague. Ir a Malmö o a Rovaniemi. Y no me olvido de Islandia, que ya estaba presente en mi último listado. Creo que tiene que ser una cultura super diferente a la nuestra, y unos paisajes de quitar el hipo. Y tengo ganas de conocer también sus ciudades. (Foto: http://www.pinterest.com/pin/451485931367566475/)


7. Latinoamérica (Probabilidad de conocerlo pronto: Baja)
Hay tantos sitios en el mundo que tengo ganas de conocer que para cerrar esta lista vuelvo a recurrir a un genérico, y es que lo tuve claro cuando estuve por primera vez en Latinoamérica, su gente, la comida (ay, esa comida), los paisajes, sus costumbres... Por eso no me importaría (me encantaría) ir a Brasil (Río, Brasilia y Sao Paulo), a Chile (sin olvidarme de la isla de Pascua), a Bolivia (varios conocidos hablar de Bolivia auténticas maravillas)...


No me olvido de China, que me gustaría infinitamente recorrer, en solitario, cuando vuelva a necesitar un descanso de todo. Ni de México (por hacerme un road trip en toda regla) ni de Costa Rica (por estar perdido en la selva hasta no saber qué día es). Ni de lo que me queda de Mediterráneo europeo, Montenegro, Albania y Grecia.